Si acaso un ser yo fuere concebido
en obra del Señor estaría formado.
Ahora el Reino de Dios ha caído
mas el carma no muda de lado.
Érase y fuérese mi forma material
de armonía constructiva y sin disfunción.
Ahora sólo mi conciencia se torna mi manantial
ya que la conciencia carece de parangón.
Existir, no existir, todo es lo mismo en sí,
desde perspectiva filosófica a realidad unida;
ahora pues lo percibo impetuosamente en mí
para proporcionarme al fin la Eterna Vida.
Una fracción de mi ser que nunca fue huye
a la par que que la otra se disuelve en paz.
Es el brevaje del amor y la bondad se atribuye
sobre la inconsistente voz de la intranquilidad
sin mí, ser dual; la razón igual fluye
y se niega a aceptar una necesidad tan sagaz.
Así mismo es mi energía la que sobrevive entera
tras el cruel y duro inicio de la batalla cerebral
si la vida es simple, si la vida es mera,
he de mudar mi neutro, mi bien y mi mal;
si la batalla es cierta; si la batalla así lo quiera,
el destino enérgico me descarta sin igual.
No quedo de mí en mi esencia orgánica,
sino que muero para vivir inerte, y real, pienso:
-"No en vano se desenvuelve una lucha titánica,
que a la deriva voy entre escombro e incienso".
Asciendo y caigo en las profundidades intermedias
de la plenitud con la que canto mi derrota:
-¡Oh, manto de azar y vida, que, constante, asedias
mi inexistencia real y me llamas idiota!"
Por eso tengo mi ser de agudo sentido, e indica
que nunca me coceré en mi realidad alternativa.
Soy, no un ser dual, sino fósforo, cuarzo o mica,
y me uno con el Todo Poder y su inerte existencia viva...
NARRVAL
lunes, 3 de mayo de 2010
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